El iberismo latiniano
En la idea de Iberia que Latino Coelho trata de difundir, caben tres
principios: el de una radical comunidad espiritual, determinada por
los idiomas de etimología común y por la identidad religiosa,
el de una identidad racial y el de una geografía igualmente común,
que los intereses políticos y tan sólo éstos, apartaron,
causando la lejanía y la desconfianza entre los pueblos ibéricos
y, consecuentemente, el enfraquecimiento de cada uno de los dos países.
La identidad originaria y la identidad coyuntural interna y externa
de ambos, imponía una solución común y compartida,
consignada en lo que se entiende como patria común y basada en
los principios de una federación de los pueblos y en el gobierno
democrático de forma republicana, considerado el único
capaz de respectar los valores de la igualdad entre ciudadanos, y de
la justicia. En la raíz de esta federación republicana
estaría la "adhesión espontánea" de los
pueblos, que pasa por todo un proceso de divulgación y aclaramiento
de la idea misma de Iberia.
El alfa y el omega de su doctrina iberista se prenden con una búsqueda
de solución del equilibrio de naciones, fundado en el derecho
internacional y en total respecto por las particularidades de cada nación.
4.2. La inconsistencia del autor.
El pensamiento latiniano revela algunos huecos, como sean la imprecisión
en cuanto a lo que toca a la idea de unión ibérica - a
veces habla de unión, otras de fusión -; no aclara lo
que entiende por "espíritu ibérico"; identifica
Estado, nación y pueblo, lo que entra en conflicto con sus mismas
ideas sobre las fronteras políticas y sobre el concepto de patria.
De igual modo, nos enfrentamos a conceptos reductores de "civilización"
y de "hominidad", que entran en contradición con los
principios de igualdad, de fraternidad y de universalidad, que él
mismo postula: al fin y al cabo, "civilizado" viene dado como
sinónimo de europeo blanco y cristiano, y civilización,
como signo de Europa.
Asímismo, la falta de sistematicidad en sus escritos no invalida
la relevancia de Latino Coelho en las Letras Portuguesas, y como pensador
precursor de los doctrinários de la Generación de 70,
y particularmente, como iberista del siglo XIX.
Su ideal ibérico tiene como postulado fundamental la unión
de los pueblos ibéricos con el objetivo de alcanzar el progreso
y romper en el concierto de naciones como sociedad del futuro. Para
que la Península se constituyera un proyeto de unidad, el autor
postula las condiciones sine qua non de lo que puede considerarse una
radical idea de Kairos y que cabe en el horizonte más vasto de
su idea del futuro de Europa.
Sín embargo, dotado de una extraordinaria capacidad de visión
del futuro y de análisis del presente, Latino Coelho conocía
rigorosamente la actualidad y la oportunidad para la realización
de este ideal, al igual que sus corresponsales y amigos pro-iberistas,
como Emílio Castelar, cuyas palabras transcribimos:
"La republica federal con que nosotros habíamos soñado
no es hoy posible. La educación de nuestro pueblo, la incapacidad
de nuestros municípios, la exaltación misma del partido
republicano(
) el estado de los ánimos no la consienten.(
)
La política es ciencia y arte; la política es ideal y
realidad; la política debe atender a todos los tiempos y al tiempo
presente. No se puede romper la serie, no se puede adelantar la evolución
social." (Carta a Latino Coelho, del 18 de abril de 1874).
María Monteiro
* Ponencia en las VII Jornadas de Hispanismo Filosófico, Santander,
abril de 2000.